En un procedimiento judicial, el expediente reúne escritos, notificaciones, pruebas y resoluciones. Mantenerlo ordenado no es un trámite menor: de él depende saber en qué etapa está el asunto y qué sigue.
Qué contiene
- La demanda y, en su caso, la contestación.
- Las notificaciones y los acuerdos del juez.
- Las pruebas ofrecidas y los oficios que se giraron.
- Las resoluciones y la sentencia.
Por qué importa la fecha
Cada actuación tiene un plazo. Un documento mal archivado puede hacer que se pierda la oportunidad de impugnar una resolución o de ofrecer una prueba. Por eso el expediente se revisa en orden cronológico y se anota cada notificación.
Qué puede hacer el cliente
- Conservar los originales y avisar si entrega copias.
- Informar cualquier cambio de domicilio o de contacto.
- Revisar los correos y mensajes del despacho.
- No firmar documentos sin leerlos completos.
El papel del abogado y el del cliente
El abogado lleva la técnica del procedimiento; el cliente aporta los hechos y los documentos. La comunicación entre ambos es parte del trabajo: una duda a tiempo evita un problema después.